El juego del Madrid crece al ritmo de James

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James Rodríguez, jugador del Real Madrid

El Real Madrid pasó más apuros de los esperados para vencer al Rayo Vallecano (0-2) a domicilio, pero sumó los tres puntos, que era de lo que se trataba. Dentro de una victoria sin alardes y con mono de trabajo, emergió, una vez más, la figura de James Rodríguez.

Mala noticia para Isco Alarcón, inmejorable para Ancelotti. El colombiano encara el tramo final de temporada con menos minutos acumulados y con una frescura de la que carecen otros habituales. Lo más importante es que ha olvidado por completo la lesión que le privó de disputar dos meses de competición, y que sigue siendo determinante. Lo fue con el último pase frente al Granada (9-1) y con un tanto contra el Rayo, como ya decían las mejores apuestas, mejor con James. Además, el estilo de James favorece y engrandece a Ronaldo. Da más velocidad al juego porque dispensa de pocos toques para merodear el área, crear peligro y encontrar al siete.

El Madrid con él es, otra vez, el que amenazaba con dominar de manera dictatorial la Liga BBVA. Tal vez su recuperación se ha producido demasiado tarde como para superar al Barcelona en la tabla, pero a tiempo para la fase decisiva de la Champions League. A James le costó adaptarse a la posición que Ancelotti le tenía reservada. Le pilló el tino antes de fracturarse el dedo y no ha olvidado sus funciones ni responsabilidades por detrás de la línea más ofensiva, desde la que mantiene intacta la puntería a puerta.

Ante el Rayo, a Ancelotti le tocó decantarse por James o Isco y lo hizo por el ex del Mónaco. Eso no quita que en un futuro puedan coincidir entre los elegidos. Y es que mientras Modric estuvo de baja, James e Isco tomaron juntos el mando de un equipo con menos protección defensiva y más imaginación, tan del agrado del siempre exigente Santiago Bernabéu. James tiene no solo complicidad con Ronaldo, sino también con Isco, jugador que ha realizado méritos para seguir como primera opción y no para convertirse de nuevo en un revulsivo.

Esto podría derivar en una modificación del sistema. Dejando a un lado sueldos, roles y cachés y siendo justos, si alguien merece perder el puesto para dar entrada a James, no es Isco sino Gareth Bale. Se desconecta durante demasiados tramos del partido, como le pasaba a Özil, jugador que es ahora una de las apuestas en la Premier League para betfair, y está siendo mucho menos determinante que el año pasado, sin pasar por alto su falta de implicación en labores defensivas.

En cualquier caso, tal dilema no se le presentará al técnico contra el Eibar este sábado. Ronaldo, James y Kroos vieron amarilla y se perderán dicha cita. Esto supondrá el retorno de Isco y alguna oportunidad a un olvidado banquillo, en el que algunos inquilinos tienen recursos por explotar, como el canario Jesé Rodríguez. Ya dijo el italiano que las rotaciones serían clave en el tramo final y realizará alguna impensable ante el Eibar, como dejar fuera a Ronaldo, y otra pactada, la suplencia de Iker Casillas.

Remitido

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