Solitarios: Confucio

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Reflexiones sobre el legado de Confucio
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¿Qué nos puede decir Confucio a las presentes generaciones y a las generaciones actuales? ¿El milagro económico y político chino actual depende en gran parte de la filosofía de Confucio? ¿Confucio y Platón-Aristóteles tienen muchos puntos en común? ¿Un pueblo o una cultura tiene sus bases y sus orígenes en unos fundamentos y estos tienen que evolucionar y progresar pero si se olvidan esa cultura va en decadencia? ¿Es necesario que los occidentales empecemos a conocer pensadores-literatos-escritores-artistas de otras culturas-civilizaciones para así mejor entender todos los aspectos de su realidad actual, algo de su pasado y algo de dónde vienen, para conocer su presente y algo de su futuro…? ¿En Europa minusvaloramos las cuestiones metafísicas y filosóficas pero al final, todas las civilizaciones, todos los aspectos económicos, políticos, culturales tienen un fundamento metafísico-filosófico-religioso? ¿Diríamos que el pilar o pilares más profundos de toda cultura es en el fondo metafísico-filosófico-religioso, tanto ayer como hoy…?

1. Confucio, 551 a. C, + 479. a C, Estado de Lu (una región de la actual China).
Es imposible sintetizar toda una filosofía en unas cientos de palabras, pero si podemos reflexionar sobre algunas cuestiones que pueden relacionar lo antiguo con lo nuevo, el pasado con el presente. ¿China podríamos decir que hoy es una interrelación en gran parte de Marx y de Confucio…?

Al final, guste o disguste las civilizaciones-culturas actuales están basadas, esencialmente o fundamentalmente en unos cuantos nombres y en unos cuantos libros-obras escritas y obras prácticas, que esos seres humanos y esos libros-escritos pusieron en funcionamiento: Buda, Mahavira, Confucio, Lao-Tsé, Moisés, Akenatón, Zoroastro, Jesús de Nazaret, Mahoma…, y las obras, Tripiteka, Analectas, Tao-Te King, El Libro de los Muertos, La Torah, Evangelios, Al-Corán…

Por consecuencia podríamos reflexionar sobre algunas ideas-conceptos de Confucio:

confucio-trabajo– Confucio valoró enormemente la literatura y la música y la pintura como complemento y como armonización del ser humano. Dicho de otro modo, en la alta cultura China durante siglos ha sido bien visto y practicado que grandes políticos y grandes hombres de Estado cultivasen la literatura, la filosofía, la pintura y al mismo tiempo sus obligaciones de gestión política. Tal es así, que algunos consideran a varios grandes pintores chinos personas que estaban en la política activa. Pero aquí es importante señalar el rasgo de unir lo irracional y lo racional, y este elemento es muy esencial por ejemplo, para entender la concepción confuciana de la realidad. Yo creo que es un factor del éxito de esta civilización actual y durante siglos…

– La armonización del yo con la naturaleza, a través de la meditación de la naturaleza y de estar en la naturaleza. Y después eso pasarlo a arte. Las artes como elemento armonizador, como elemento de meditación…

– Propugna una moral y ética y política tradicional basada en la tradición que viene de siglos. Hoy, podríamos interpretarlo, que de alguna manera con que hay que valorar lo que se ha probado durante siglos. Hoy diríamos que hay que avanzar, pero hoy tendríamos el gran dilema y escollo como interrelacionar el pasado y el presente, el pasado-presente y el futuro-presente posible.

– Valora enormemente el factor del ejemplo del gobernante. Quizás incluso el ejemplo moral del político pero también del hombre de letras, en reinterpretación actual. Con el ejemplo se conquistan los corazones, se autocontrola el ser humano, y por tanto, las decisiones teóricas y prácticas que vayan a tomar son más comedidas-armónicas-racionales-eficientes-bondadosas. Quizás para Occidente, por un lado “hay demasiados poderes que quieren abolir y han abolido en parte las filosofías morales tradicionales y por el otro lado exigen al gestor público, de alto o bajo rango que sigan una moral”. Nos debatimos en el fondo en una contradicción y nos perdemos-ahogamos en esta contrariedad-contradicción profunda, no superficial.

– El concepto que un Estado Justo es más poderoso que un Estado injusto, pero un Estado justo solo puede serlo si sus altos gobernantes lo son. Justos en todos los sentidos de la palabra, justos en la práctica moral y en la práctica política.

En Confucio, y creo que esto es una característica que se ha heredado durante siglos, no hay contradicción entre política y justicia y moral individual, sino todo se interrelaciona… Todo se complementa, todo busca una armonización y relación más profunda entre sí.

Hoy se traduciría en el famoso lema-máxima, “no importa que el gato sea blanco o negro sino que cace ratones”. Que ha sido la combinación de marxismo y confucianismo, o de marxismo y liberalismos económicos que han permitido que China despierte, que el dragón dormido, que diría Napoleón ha despertado y cuando despierte, siguiendo a Napoleón el mundo cambie… cosa que es obvio está sucediendo…

– Es esencial la buena y correcta conducta en la vida, de los gobernantes, en todas sus escalas, y por tanto, darán ejemplo al pueblo que también seguirá una buena conducta. Bajo la fórmula si el príncipe es virtuoso, los gobernados también lo imitarán. Como es evidente está muy lejos de una moral-ética política maquiavélica, que tanta incidencia ha tenido en Occidente durante estos últimos cinco siglos.

– La relación del yo o del individuo con el todo debe buscar la armonía. No la confrontación. Ya que la lucha-confrontación-enfrentamiento produce multitud de dislocaciones-males-desarmonías-sufrimientos…

Característica, que quizás exagerada para el pensamiento occidental continúa siendo un elemento esencial para comprender la evolución filosófica confuciana en la actualidad. Quizás sobrevaloren enormemente la tradición, y nosotros sobrevaloremos demasiado la innovación en todo…

– Buscar la armonía y el consenso en la tradición entre gobernante/gobernado, entre padre/hijo, entre esposa/esposo, de tal manera, que con eso se liman las dialécticas-contradicciones. Es en muchos sentidos una filosofía diferente en lo esencial a las dialécticas hegelianas-marxianas. No es que no vean las diferencias, sino que se busca la armonización, y desde ella se anhela el futuro progreso.

– Como ideología sociopolítica, podríamos resumir sus fundamentos teóricos-prácticos en una serie de ideas-conceptos: Buscar la armonía y la paz individual y la paz social y de los pueblos y del Estado. Valorar y tener en cuenta, en lenguaje actual que el ser humano tiene como una dimensión irracional y otra racional, y ambas están en constante lucha entre sí. El término medio o justo medio, que se parece mucho al término medio de Aristóteles, en todo o en casi todo. El ser humano debe buscar la armonía en si mismo para después en sus palabras y en sus actos nacer de él la armonía, dar armonía, o dicho de otro modo ser justo y moral y ético de la forma adecuada y conveniente. Amar al pueblo y buscar el bien del pueblo.

Todas estas normas y otras son aplicables a todo ser humano, cada uno en su grado de responsabilidad, sea el padre con su familia, sea el gobernante con sus gobernados, sea el máximo responsable político del momento, etc.

– La virtud de la humanidad, que se ha interpretado de muchas maneras, pero sería una especie de amor universal a todo, que incluiría el mandato occidental, de alguna manera, “de no hacer al otro, lo que no deseas que te hagan a ti, en las mismas circunstancias, situación, etc.”.

– La relación de Confucio con los que se denominaban entonces los rituales, que podríamos traducirlo ahora, como tradiciones filosóficas, sociopolíticas, religiosas. Es decir, una conexión entre mandatos inmanentes y trascendentes. Una relación armoniosa entre el mundo secular y el mundo religioso, evidentemente en relación con la ideología religiosa de su época y de su cultura y de su momento…

Lo cual, hoy, que en Occidente tantas ideologías predican la no relación entre lo secular y lo religioso debería hacernos reflexionar. Porque al final, si se busca la armonización de todo, también hay que hacerlo con las cuestiones metafísicas.

2. Para terminar, hasta los datos que disponemos, Confucio murió y paso sus últimos años pensando que su labor filosófica-política había fracasado, y que su vida había sido un fracaso, fracaso en muchos sentidos. Pero después varias generaciones después de su muerte, su filosofía y su escuela filosófica política, salvo en algunos periodos del tiempo, fue un elemento esencial, el nervio esencial de la cultura-civilización china. Ni siquiera hoy, sería posible entender al pueblo chino y todas sus conquistas sin esa filosofía. Ciertamente hoy con una situación o combinación con otras filosofías políticas diferentes, como el marxismo teórico político o el liberalismo económico práctico. Pero Confucio ha perdurado veinticinco siglos.

En mi modesto entender, yo creo que los europeos y occidentales deberíamos aprender y aprehender de todas las grandes obras literarias-filosóficas-religiosas-políticas del mundo y de todas las épocas. Pero deberíamos aprender en concreto de Confucio, que es esencial que toda civilización-cultura-sociedad-Estado se base en una tradición de siglos, en filosofías-morales-éticas-políticas que sus fundamentos, no surjan hace cincuenta o dos siglos, sino que devengan en una evolución de siglos, o dicho de otro modo, que las ideas vayan endulzándose, aclarándose, limándose durante siglos…, y que éstas al final tienen que tener unos fundamentos, quizás en Occidente deberían seguir siendo Platón-Aristóteles-El Nazareno-etc.

¿Porque precisamente lo que ha hecho a Occidente grande es cuándo no hemos abolido-desertado-abdicado de esa gran tradición, y nos estamos haciendo débiles, cuándo estamos olvidando esa gran tradición, sin negar por ello la innovación-creatividad en todos los parámetros…?

Jesús Millán Muñoz

http://soliloquios.blogia.com | @jmmcaminero

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