Solitarios: Casanova

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Giacomo Casanova

Abordar una persona-personaje como Casanova, me parece imposible, al menos para mí, aquilatar-analizar-criticar una obra como sus Memorias, me parece, aún más imposible, sin entrar, ni a juzgar ni persona-personaje-obra-libro, si creo que es mi deber dar unos retoques de su supuesta biografía-vida-escritura.

No olvidemos que en 1750 se produjo la primera fase de la revolución industrial, y en 1789 la revolución francesa… Quizás, así entenderíamos que los miles de factores-variables que entran en la historia y en la Historia, de momento, no somos capaces de descifrarlas-ponderarlas-matizarlas en su justo valor.

1. Giacomo Girolamo Casanova, Venecia, 1725, Duchcov, Bohemia, 1798. Puede que existan pocas personas que no hayan oído algo de Casanova, aunque sea su nombre, independientemente de su oficio o profesión o nivel cultural o país o estrato social. Por lo cual, quizás, el articulista que rellena de palabras y frases estos artículos, debe en la sección que ha denominado de Solitarios, pues indicar algunos aspectos, independientemente, de la complejidad de una figura humana, e independiente del juicio moral que nos merezca, e independientemente de otros factores-ponderaciones-valores-realidades, etc.

– Casanova debió de ser una persona de una gran inteligencia y de una gran capacidad de empatia, sin entrar si su moralidad-ética eran correctas. La prueba es la capacidad de adaptarse a tantos ambientes, personas, sociedades, regímenes políticos. Y posiblemente, se entreve, que cumplía fines, para unos y para otros, de informador y de enlace y de análisis de inteligencia, que diríamos hoy o incluso de espía. También se puede indicar que quizás, existan grupos o colectivos que le apoyasen, por una razón o por otra, o le defendiesen, o incluso le informasen de ciertos peligros. Es decir, jugar a tantas cartas y con tantas barajas, no es cosa común. Quizás una persona con un enorme talento en múltiples facetas, pero quizás con una moralidad demasiado inconexa.

– Se podría decir que Casanova, quizás una persona de múltiples talentos, filósofo, escritor, matemático, historiador, observador de la sociedad, sexólogo, de alguna forma político, filólogo o traductor, etc., quizás, por su forma de existencia, quizás por no centrarse en una o dos vocaciones, no fue capaz de llegar al culmen de sus posibilidades, de su creatividad, de su talento, o incluso, quién sabe de su genialidad.

Quizás, me pregunto, que debido a sus costumbres y sus tantos viajes y sus tantos amores, y sus tantas obligaciones y deberes para intentar vivir-sobrevivir, quizás debido a su infancia y sus circunstancias, quizás debido a su pansexualidad, fue un genio-talento, que en cierto modo perdió su norte, que no fructificó, quién sabe que hubiese sido, de haber llevado una vida más pautada y rutinaria y normalizada, quizás un matemático de importancia o un escritor de talento o un filósofo de renombre o un político de alto nivel o un sacerdote santo…

¿Queda abierta la pregunta, aunque su famosa obra, Historia de mi vida o Autobiografía o Memorias, sigue publicándose y editándose en Occidente, pero es un gran escritor? ¿O es suficiente los estudios de análisis de diversas materias, que nos muestran sus opiniones e ideas y referencias, etc.? ¿Qué valor tiene esta obra literaria-biográfica-memorística-autobiográfica, y al mismo tiempo describe un ambiente social-cultural, en definitiva, el antiguo régimen que ya empezaba a fallecer…?

– En esta obra, conformada por 4.500 cuartillas autógrafas, que después se convirtieron en doce volúmenes nos narran, sea verdad o menos verdad, algo de la biografía de cientos de personas-personajes, de cientos de actos-acciones de todos los temas y cuestiones, y cientos de descripciones de ambientes o podríamos denominar microambientes. Esta obra, por fallecimiento del autor, no fue terminada, es decir, no narró toda su existencia, sino que la hermana muerte, que diría un tal Francisco de Asís, lo llamó a sus puertas.

Parece ser que como persona era un conservador, amador diríamos del Antiguo Régimen, y no como sus primeros traductores y editores quisieron convertirlo en un precursor del Nuevo Régimen. Pero siempre queda una duda, porque también perteneció a organizaciones semisecretas que incentivaban el cambio de régimen.

Quizás, una figura como ésta, tan compleja, quizás, como cualquier otro ser humano, sea difícil, saber lo que es, lo que es por dentro, que quizás no armonice totalmente, ni lo que hace, ni siquiera con lo que escribe. Quizás, sean cuatro planos diferentes: lo que un ser humano es dentro de si mismo y piensa-siente que es, lo que dice o habla, lo que hace, y por fin, lo que escribe. Quizás todos los seres humanos seamos en esto como Casanova, una cosa es lo que creemos o sentimos ser, otra cómo hablamos y la oratoria y discurso que tenemos, otra lo que hacemos, y otra si escribimos-redactamos o como lo contamos.

De todas formas, que la edición definitiva, sin retoques, no se hiciese hasta 1960, muestra y demuestra, que quizás la prosa de Casanova, sea buena o menos buena, se ha temido durante décadas y generaciones.

– Quizás, Casanova se atrevió a narrar, hechos y datos y costumbres y pensamientos de su época, que otros autores, no se atrevieron o no vieron, independientemente de que fuesen correctos o verdaderos o incluso bondadosos o morales o lo fuesen menos. Quizás, ésta sea la finalidad de un escritor-pensador, atreverse a ir más lejos en la narración y en el pensamiento, que no es lo mismo, que ir más allá en la acción o en el acto o de las costumbres, porque al final, nos enfrentamos a un dilema de siglos, la ética debe estar por encima de la estética, o la estética por encima de la ética, o al menos, en igual plano. Personalmente, creo que la verdad-realidad debe ir al mismo tiempo-caballo que la bondad-bien, y si es posible acompañada de la belleza-estética.

– Me he preguntado muchas veces, cosa que no he descubierto la razón, por qué, Casanova, si es cierto y verdad, como parece ser que sí, fue capaz de acercarse a tantos personas-personaje de alto relieve de su época, y de tantos países-sociedades-reinos diferentes de Europa. A veces pienso y me pregunto, si existe otra historia o historias de Casanova que están ocultas, otras verdades, que el tiempo ha borrado, y que él, en sus memorias también, que de alguna forma, sus escritos, sin negar que tengan mucha verdad, ocultan un sujeto elíptico de razones, o un conjunto de razones escondidas-olvidadas. Y que sin ellas, ni se pueden entender a la persona, al personaje, ni sus escritos, ni desde luego sus famosa Memorias.

Siempre ha sido un misterio-enigma para mí, entender-comprender que una obra así, de tantas miles de páginas se edite, y en parte se lea, y desde luego se comente durante dos siglos, y otras obras, de ayer y de hoy, del mismo número de páginas, no existan en el corazón del hombre, quizás, siendo las segundas obras que buscan-desean aumentar la verdad-bondad-belleza-racionalidad-utilidad y la prudencia…

2. No soy yo, quién tiene que juzgar a una persona-personaje como Casanova, ni tampoco quién tiene que juzgar una obra-libro-título, como Historia de mi Vida, pero tampoco, puedo ocultar una reflexión-pregunta, ¿al final, tanto libertinismo ideológico y sexual, a quién favorece, a los estratos altos de la sociedad, o a los estratos bajos, o si se quiere, tanto libertinaje sexual, a quién favorece más y perjudica más, a las clases altas o a las clases bajas y medias? ¿O si se quiere la misma pregunta, de otra forma, que muchos se rasgarán las vestiduras, tanta libertad-libertinaje sexual, es un instrumento más, entre otros del control y gestión de la población, tanto ayer, anteayer, hoy y mañana?

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