¿Sabes ya de qué te vas a disfrazar en Carnaval?

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Comparsa en el desfile de Carnaval 2017 de Fuenlabrada (Madrid) | Foto: Álvaro Sangregorio

En Carnaval lo ideal es ser original sin gastarse demasiado. Si puedes reciclar, hazlo. Abre el armario y rebusca entre los cajones, seguro que con una cosa de aquí y otra de allá puedes inventarte algo. Si tienes niños entonces ya sabrás que les encanta disfrazarse, así que deja que colaboren en la confección de su disfraz, pero ojo con los maquillajes y accesorios, alguno te puede salir rana.

Pásalo bien pero evitando riesgos

Saca las pelucas, los disfraces, las caretas… y la imaginación. El Carnaval es una fiesta alegre y divertida que suele tenernos entretenidos hasta el miércoles de ceniza. Si ya sabes de qué te quieres disfrazar ponte manos a la obra, pero mejor evita riesgos y gastos innecesarios. ¿Cómo?

La OCU aconseja más creatividad y menos consumismo. Fabricar desde cero un disfraz puede ser tan divertido como llevarlo puesto además de ser más económico. Y si decides comprarlo, atento: no por acudir al establecimiento más caro o pagar mucho por un disfraz muy sofisticado se descarta la posibilidad de peligros en el disfraz, mantente alerta y evita los riesgos que señalamos más adelante.

Controla el fuego y las fuentes de calor. Muchos disfraces pueden resultar inflamables. Ojo con las estufas. No dejes que el niño use bengalas, petardos, fuegos artificiales, mecheros, cigarros encendidos y aléjale de las chimeneas.

Mejor a cara descubierta. Si el disfraz es para un niño, es preferible que no lleven la cabeza cubierta: el riesgo que entraña la inflamabilidad es más elevado en capuchas y caretas.

Si lo compras, que sea un disfraz adecuado a la edad del niño. En el envoltorio del disfraz figura la edad mínima recomendada y también una serie de advertencias e instrucciones. Con vistas a posibles reclamaciones, conviene guardar la identificación del fabricante y del importador.

¿Menos de 3 años? Asegúrate de retirar las bolsas de plástico (son un peligro de asfixia para los más pequeños). Presta atención a las piezas pequeñas de los adornos: comprueba que no quedan al alcance de menores de 3 años. Ten cuidado con los adornos o espumas frágiles que un niño pequeño puede romper y convertir en trozos pequeños con los que se puede atragantar.

Lentillas de fantasía. Sinceramente con los ojos es mejor no jugar. Si las compras en puntos de venta no autorizados o no están sujetas a ningún control de seguridad, puedes tener problemas. Si pese a todo vas a usarlas toma las mismas medidas de higiene que con unas lentillas normales, lávalas de vez en cuando junto con tus manos y nunca duermas con ellas puestas.

Cuidado con el maquillaje

A los niños les encanta que les maquillen. Pero no todas las pinturas valen, sobre todo cuando se tiene tienen una piel sensible. Ten en cuenta que afirmaciones como “hipoalergénico” o “testado dermatológicamente” no son garantía de nada, son alegaciones sin validez científica.

Como otros cosméticos, los maquillajes de carnaval pueden contener entre sus ingredientes sustancias químicas susceptibles de causar problemas. Evítalos.

Nuestra recomendación es que uses maquillajes al agua, fáciles de aplicar y de quitar.

Apunta estos consejos y disfruta con seguridad.

  • Procura no utilizar maquillajes en niños menores de 3 años.
  • En caso de reacción (picor, enrojecimiento…) elimina inmediatamente el maquillaje, aclara con mucha agua y no vuelvas a usarlo.
  • No dejes a los niños jugando solos con el maquillaje.
  • Una buena manera de proteger la piel (tanto en la cara o del cuerpo) y de facilitar la eliminacion de la pintura es extender antes una capa de crema hidratante y luego pintar sobre ella.
  • Al acabar lava bien la piel, eliminando cualquier resto de maquillaje.
  • Si vas a usar las pinturas del año anterior, comprueba que no hayan caducado. A diferencia de otros elementos del disfraz, estos puede que no te sirvan de años anteriores: tira el maquillaje si huele raro o si ingredientes no parecen homogéneos.

Disfruta la fiesta sin olvidar algunas medidas se seguridad

Si nos ponemos tan guapos, queremos que nos vean, claro… Cerciórate que con el fragor de la fiesta no pasas por alto algunas medidas básicas de seguridad.

Desfiles de carrozas o concursos son eventos multitudinarios en los que es más fácil que sucedan percances. Si vas con niños, llévalos de la mano y no los pierdas de vista, no dejes tampoco que se acerquen demasiado a las carrozas.

Es buena idea escribir el número de móvil en el brazo del niño, para que en caso de que se pierda sea fácil contactar. Dile que si se pierde, no se mueva del sitio ni se vaya con nadie, que espere tranquilo allí que nosotros lo estamos buscando y lo encontraremos antes que si se está moviendo.

Si vas a una fiesta, observa y localiza las salidas de emergencia y comprueba que es fácil acceder a ellas. Si no te sientes seguro (por ejemplo, por una gran masificación) avisa al responsable del establecimiento y si no te tranquilizan sus respuestas, pide que te devuelvan el dinero y abandona el local.

Si se niegan puedes pedir las hojas de reclamaciones. Conserva el tique: es tu prueba si luego tienes que reclamar. Si piensas que se está produciendo una situación de peligro, no lo dudes: llama a la policía municipal al 092 o al 112 de emergencias.

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