Opinión

Nulla dies sine linea e Ignacio Agustí

Imagen del escritor Ignacio Agusti (1.913 - 1.974)
photo_camera Imagen del escritor Ignacio Agusti (1.913 - 1.974)

Sentencia que procede de Plinio el Viejo, que se le atribuye al pintor griego Apeles de Colofón, que significa ningún día sin pintar una línea, y se ha extendido a la escritura, etc.

Recuerdo de joven haber leído esta frase en Sartre, como ejemplo, de escritura permanente y constante, pensando que con la línea-escritura o línea-escrita se cambiaría el mundo. Después ya en su vejez, en otra entrevista, si no recuerdo mal, pasó a la desesperanza, pensando que las líneas no cambiaban tanto. Quizás, deberíamos reflexionar que algunas líneas e ideas y frases han cambiado el mundo, ahí están grandes ideas sociopolíticas o socioreligiosas, y, unos cientos de líneas siguen modulando el mundo. Ahí está que determinadas ecuaciones fisicomatemáticas están cambiando el mundo.

Quizás el misterio del mundo, de la línea sea en escritura o sea en pintura o sea en cualquier otro saber humano, es que creamos los humanos es verídica y verdadera y verdad. Esta es la cuestión, que las líneas sean verdaderas y buenas-útiles y buenas-bondadosas-morales. Este es el misterio de la línea… sea de color o sea de palabras o sea de sonido o sea de sabores... O, al menos se aspire a ello.

Ignacio Agustí

En este recoger algo del articulismo y columnismo de este terruño ibérico, que es inmenso, aquí hay una riqueza enorme, pero al menos, recolectar algunos textos de algunos autores y autoras, me he encontrado con uno titulado: Ningún día sin línea, publicado en Tele/Express, el día 29 de septiembre de 1964 por Ignacio Agustí (1913-1974), que fue dentro de la escritura varios oficios y varios géneros. Debo indicar que como tantos escritores, según los datos que manejo pues está un poco en el purgatorio de los escritores literarios y de los articulistas.

Levanto otra vez la voz, aunque ya se está haciendo algo, que aunque sea por regiones, se vayan haciendo directorios de escritores y de columnistas y de pintores y de músicos y de otros oficios culturales, de ayer y de hoy, solo es una ficha, quinientas palabras, una entrada y una descripción y unos enlaces, al menos.

Taxonomías o clasificaciones

En nuestra sociedad, dicen que existen dos tipos de humanos que se dedican a la cultura, aquellos o aquellas, que quieren hacer y hacerse una imagen de marca, y, esa imagen es la que proyectan y presentan ante el mundo: Dalí, Umbral, Cela, Serna y aquellos que tienen un perfil bajo, intentan no crear una imagen de marca, sino más bien un silencio creador, aquí estaríamos la mayor parte de los autores, en todos los campos, y, que van alcanzando diríamos la notoriedad algunos, más bien solo exclusivamente a sus producciones culturales, aquí tendríamos, siempre se dice a Miró, Delibes, Buero Vallejo…

Diríamos que son dos modos de proyección en el mundo. Unos, dicen que es necesario meterse vestido y con traje en una piscina de la costa de su época, como parece ser hizo el genial Cela, porque de lo contrario las mentes y los pueblos olvidan y obvian la situación de la producción cultural. Porque el pueblo español, dicen, compran poco arte, compran pocos libros, compran pocas entradas de obras teatrales y pocas musicales. Entonces, el creador o autor, también autora tiene que intentar atravesar los medios de comunicación, para estar su nombre en el candelero, como las marcas de moda o de comida o de vehículos…

Cierto es que hemos asistido al espectáculo, creo que es una postura más racional y más comedida, de algunos autores en Europa y Norteamérica, que han prohibido que sus fotografías anden por los cables electrónicos del mundo, y, que no han realizado ninguna entrevista en casi toda su vida. Es decir, son dos modos de ser y de estar.

Análisis

Creo que hoy, usted va al supermercado de su esquina, compra diez productos, y, usted no conoce, al final, quién es el rostro del dueño o los promotores de esas mercancías. Usted está, lleva años comprando, lustros o décadas, y, no conoce el rostro y la tez y la cara y las narices de qué forma son de las personas que son y tienen la propiedad de las acciones de dichas empresas, que por lo general, serán comandadas en una Sociedad Anónima que a su vez, tendrán parte otras sociedades anónimas, y, ahora si son grandes y mastodónticas, ya entran en parte en fondos de inversión. Esto es como funciona la economía…

Pero si se conocen, por unos años o unos lustros, los ojos y las palabras y las miradas y las supuestas ideologías de los que crean cultura. Pero llega el tiempo, después, de la marca y del marco y del Último Viaje, y, ocurre lo de siempre, se van olvidando sus figuras. Da lo mismo, en general, que alguien haya escrito diez o cincuenta libros, de distintos géneros, haya escrito mil o diez mil artículos en prensa. Todos se van olvidando…

Conclusiones

Aquí, aquí en este artículo, quiero recordar a Ignacio Agustí, y, también que la sociedad recuerde y rememore a tantos cientos de articulistas y escritores y pensadores y músicos y de mil otros saberes, hombres y mujeres, que como los jardineros cada día, estuvieron llenando la vida de colores y olores y sabores y palabras, y, que nos hicieron, intentaron hacer la vida más agradable. Recordemos también a tantos oficios y profesiones modestas, que son la arquitectura de la vida diaria y cotidiana y sin ellos, el mundo sería de otro modo, sería menos agradables. Paz y bien y generosidad.

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