Los penaltis mandan al Atleti a cuartos

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La plantilla celebró a lo grande la agónica clasificación ante el Leverkusen | Getty Images

El Atlético de Madrid tuvo que esperar hasta los penaltis para poder superar al Bayer Leverkusen. Ganó 1-0 en el tiempo reglamentario con un gol de Mario Suárez, pero no pudo marcar otro ni tuvo muchas ocasiones hasta la prórroga. Moyá y Mandzukic se retiraron lesionados, pero Oblak y Torres cumplieron con nota.

18/03/2015 | Sergio Martínez | Fn

Hay noches de fútbol que se convierten en una montaña rusa de emociones, de estas que sólo ocurren en las eliminatorias de la Champions cuando todo está en el aire. La vuelta de los octavos entre Atleti y Leverkusen fue otro momento mágico que se guardará en la memoria de la competición. No entrará en los libros de historia futbolística, porque de fútbol como tal no hubo grandes detalles, pero de pasiones, emoción y casta (de la buena, no la de Podemos) fue sobrado.

El Atlético de Madrid sigue siendo un equipo que se enfrenta a los problemas y adversidades como nadie. Superó el revés de remontar la eliminatoria empatándola pronto con un gol de Mario Suárez, en el que la suerte estuvo muy a favor de obra al rebotar el disparo en Toprak. Se lo merecían por dominio y superioridad, todo hay que decirlo, pero sus problemas siguen estando en que remata poco para lo mucho que pisa el área.

Superó también el revés de las lesiones, al que había que sumar las ausencias de Godín y Siqueira por sanción. Se tuvo que marchar lesionado Miguel Ángel Moyá, autoridad de la portería por derecho, para dejar paso a un Oblak que se licenció en el Calderón en la tanda de penaltis. También tuvo que marcharse Mario Mandzukic, tras muchos minutos derrochando esfuerzo y compromiso al aguantar su salida lo máximo posible porque Simeone dudaba de si meter a Torres o a Gabi. Eligió al fuenlabreño, y la tanda de penaltis le dio la razón.

Hasta la prórroga, el Atleti fue dominador pero no matador. Seguramente, sólo Arda, Giménez y Oblak estuvieron a la altura de un rendimiento ideal, el que hace tiempo que no tienen los rojiblancos. Pero el fútbol es mucho más que el fútbol. El aspecto técnico y táctico se mezclan con los sentimientos, con el estado anímico, y cuando eso se aúna con una grada entregada el resultado es impresionante. Tanto que el Leverkusen se limitó a defender bien y llevar mucho peligro cuando tenia el balón pese al mal partido de Çalhanoglu y Bellarabi.

La prórroga fue colchonera casi por completo, pero el destino del partido no era morir de una forma habitual. El sufrimiento debía ir hasta el final, hasta una tanda de penaltis que podia destrozar ilusiones o encumbrar ídolos en un par de segundos. En el duelo de porteros, tanto Jan Oblak como Leno demostraron que hay seguros jóvenes que no se ponen nerviosos en estas situaciones. Koke enseñó que puede ser humano, Raúl García que sigue siendo un jugador de rachas alternas y el Leverkusen que de tirar penaltis mejor ni hablar. Cinco intentos, dos balones a la grada y un disparo nefasto. Ni hecho aposta.

El Atlético de Madrid es un equipo de superación y retos, y el más importante es afrontar los retos adquiridos la temporada pasada con un rendimiento y unas cualidades mucho más limitadas. Ante el Leverkusen costó mucho, pero ya están en cuartos. A ver qué reto espera esta vez…


FICHA TÉCNICA

ÁRBITRO: Nicola Rizzoli

GOLES: 1-0 Mario Suárez, min.26

ONCE DEL ATLÉTICO DE MADRID: Moyá (Oblak 22′), Juanfran, Giménez, Miranada, Gámez, Koke, Mario Suárez, Arda, Cani (R.García 49′), Griezmann, Mandzukic (Torres 86′)

ONCE DEL BAYER LEVERKUSEN: Leno, Hilbert, Toprak, Spahic, Wendell, Bellarabi, Castro, Çalhanoglu, Bender (Papadopoulos 111′), Son (Rolfes 80′), Drmic (Kiessling 72′)

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