Antes que nada, que conste, estamos abandonando el folk. Los movimientos musicales, al igual que los tectónicos, nos ofrecen suaves cambios de un estilo a otro, o nos ofrecen sacudidas impulsivas que arrastran llevándose lo anterior por delante.

Vivimos en un momento en el que la electrónica y los sintetizadores ahogan lentamente los sonidos orgánicos de referencia americana, el género que asaltó los cielos en la pasada década de los dosmiles.

Mientras llega el natural ocaso aún nos quedan caminos por explorar, sonidos con los que disfrutar, y la formación abulense Gotelé se ha asomado brillantemente a alguno de ellos. Cuando hablas de bandas jóvenes, te la juegas constantemente ya que están en un lógico estado de evolución pero de eso se trata, apostar por la savia nueva.

Su debut Duelo personal (2015) dejó canciones tan interesantes como Rutas Salvajes y El Sol, referenciadas en el sonido de Quique González, DePedro, M-Clan y La M.O.D.A. por poner algunos ejemplos al azar, Comunista que bebía tanto de Platero y Tú, o la sorpresiva Prados Verdes, en clave de slow-jazz al piano y bajo. Una mezcla pop-rock en suma de abundantes momentos vibrantes, con algo más que buenas intenciones.

Las Cubas (entrebotones, 17) es el presente EP que nos enseñan y en el que dan muestras de estar puliendo su lenguaje. Primero el sonoro, pues discretos y sin correr riesgos, han hecho un buen trabajo José Caballero en la grabación y Santi Barrios en la masterización.

Y segundo, el compositivo, pues además de haber cerrado el abanico que delataba la impaciencia de su disco debut (muchas cosas en muy poco espacio), han clareado lo que quieren decir, concretando en minutajes y conceptos, lo que realza ese mensaje suyo que transita entre el pop-rock y el folk.

El ring es la canción que abre el EP, una declaración de principios cuadrilátera, de ponerse en pie y luchar hasta el ]inal, con un sonido musculoso que tira de la épica de unos teclados muy power, una renovación en toda regla del pop español noventero a la que estamos asistiendo con buenos ojos a la que se suman sus compañeros de escudería Playa Cuberris.

Le sigue Cruz Vieja, para mí una de las dos joyas de este trabajo. La evidencia de que si Enrique Urquijo hubiera ]irmado sus dos discos con Los Problemas en la actualidad hoy estaríamos hablando de palabras mayores, de dos discos generacionales.

Gotelé se muestran como sus mejores deudores (salvedad hecha con Quique González), pop-rock fronterizo, con aires a ranchera y mucho sabor a tequila. Dale duro le sigue recuperando el tono del principio, un medio tiempo con fuerza que ofrece la sutileza de unos coros femeninos y un teclado y una melódica como siempre generosos en las texturas.

Mayúscula es Paramera, nombre de la sierra abulense que les vio crecer. Es la mejor canción del exilio que se ha escuchado en mucho tiempo. Tantos jóvenes emigrados por la maldita crisis, endémica ya en nuestro país, tan visibilizada su situación dramática en asuntos tan actuales como el Brexit o la esclavitud de las au-paires y tan poco nombrada en las canciones de hoy.

Pues bien, se cierra por fin la herida, esta es su banda sonora, mágica. Es la antesala además para Tiempo atrás, canción que cierra el disco con ecos ligeros al hard-rock de The Black Crowes y un ]inal muy soulero. Cinco razones más que su]icientes para convencernos de seguir muy de cerca a estos chavales y a mí desde luego sí me valen.

Rubén González. Club de Música


Fechas próximos conciertos:

15 julio Festival Poetas del Rock (con Corizonas, Loquillo, Amaral, Rozalén…) Ávila
5 de Agosto  (Aranda de Duero) Burgos
6 de Agosto Festival “Palo de Polo” Ávila
19 Agosto Vigo

Publicidadbanner-Montakit-750
Compartir