¿Es peligroso el consumo de huevos contaminados con fipronil?

El gobierno Vasco acaba de inmovilizar una partida de 20 toneladas de huevo líquido contaminado con el producto en una empresa de Vizcaya.

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Alerta en Europa por los huevos contaminados con fipronil

El fipronil es un insecticida autorizado para combatir ácaros, pulgas, garrapatas y otros insectos en mascotas. Está expresamente prohibido su uso en animales destinados a la cadena alimentaria, como las gallinas y los pollos ya que está clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “moderadamente tóxico” para los humanos.

¿Qué países están afectados?

Al menos 19 países se han visto envueltos en el escándalo de los huevos contaminados por fipronil, un insecticida cuyo uso está prohibido en la cadena alimentaria. España no está entre las naciones donde se han comercializado estos huevos, según aseguró la semana pasada la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), si bien el Departamento de Salud del Gobierno Vasco acaba de inmovilizar una partida de 20.000 unidades de huevo líquido contaminado con el producto en una empresa de Vizcaya antes de que llegasen a la producción para el consumo.

¿Su consumo es peligroso para la salud?

Los estudios realizados en animales han mostrado que, en grandes cantidades, el fipronil puede generar daños en los riñones, el hígado o el tiroides. Sin embargo, desde que se desató la contaminación en los huevos, varios expertos en seguridad alimentaria han aclarado que, con la cantidad presente en los huevos detectados, para que el producto suponga un riesgo para la salud sería necesaria una ingesta elevada y prolongada del mismo.

“Este tipo de productos no generan una intoxicación aguda”, apunta Miguel Ángel Lurueña, especialista en Tecnología de los Alimentos. “Un adulto tendría que tomar decenas de huevos al día durante mucho tiempo para que se presentasen síntomas”, añade el experto, que recuerda que el fipronil no se ha administrado directamente a los huevos, sino que se ha rociado sobre las gallinas para eliminar los ácaros. El producto tiene la capacidad para acumularse en el tejido adiposo, en la grasa, por lo que los restos de esta fumigación pueden llegar a la yema de los huevos, asegura.

¿Dónde se detectó la contaminación?

Las primeras investigaciones indicaron que fue la empresa holandesa Chick Friends, especializada en desinfección de granjas, la que empleó este insecticida prohibido. Parece que el producto, importado a través de la compañía belga Poultry Vision, se mezcló con otras sustancias que sí están permitidas como plaguicidas en estos casos. La Comisión Europea ha encargado una investigación para averiguar por qué las autoridades belgas, que han acusado a las holandesas de falta de cooperación, no informaron adecuadamente de la detección de los primeros casos.

Síntomas al consumirlo los humanos y las embarazadas

No se han descrito mayores efectos adversos del fipronil sobre las mujeres gestantes. Según la Agencia Holandesa de Seguridad Alimentaria, en los pocos casos en los que se ha notificado una intoxicación (por sobredosis deliberada) de fipronil, los síntomas han provocado “náuseas, vómitos, dolor abdominal, mareos y crisis epilépticas”.

Además, ni la cocción, ni ningún método de cocinado elimina la sustancia presente en los huevos.

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