El videojuego pixel art español que te enamorará: The Red Strings Club

709
Publicidad

El pixel art sigue en boga y los españoles de Deconstructeam nos ofrecen un bocado delicioso mientras tiramos del hilo rojo.

¿Cómo se conjuga una “experiencia narrativa ciberpunk”, presentada en un delicioso pixel art, con una antigua leyenda oriental sobre el destino? La respuesta nos la ofrece el estudio Deconstructeam en forma de un videojuego exquisito: The Red Strings Club. Con su segundo título para la distribuidora Devolver Digital (que cuenta en su catálogo con joyas indie como Hotline Miami o el más reciente Ruiner, por ejemplo) continúa la senda iniciada por Gods Will Be Watching, tanto a nivel estético como en la madurez de la propuesta.

En la citada leyenda oriental se nos dice que existe un hilo rojo invisible que nos conecta con aquellos individuos llamados a jugar un papel importante en nuestro devenir, las que estamos destinados a conocer y que cambiarán nuestras vidas. Sobre esta idea se construye una historia en la que profundizaremos sobre las consecuencias que nuestras decisiones tienen en los otros.

En el papel de los dos protagonistas, Donovan y Brandeis, camarero el primero y hacker freelance el segundo, indagaremos en un sospechoso programa de manipulación de la conducta, ofrecido por una macrocorporación llamada Supercontinent. Según la compañía, su programa de Bienestar Psíquico-Social tiene como finalidad acabar con la depresión, la ira y el miedo, pero tanto Donovan como Brandeis desconfían de la finalidad última de tal programa.

Por el camino contaremos con algunos aliados, como un androide especializado en alfarería digital de implantes de personalidad o empleados de Supercontinent, a los que engañaremos (y suplantaremos) telefónicamente. Intercalados con los textos y la exploración nos encontraremos con pequeños minijuegos (preparar los cócteles para manipular y sonsacar información a nuestros clientes, tornear implantes digitales con una serie de herramientas virtuales…) que no rompen en absoluto la ambientación con sus mecánicas, perfectamente integradas en la narración. Pequeñas decisiones en estos juegos pueden tener grandes consecuencias; son los designios por donde nos conducirán las encrucijadas de nuestro hilo rojo.

¿Qué hace de The Red Strings Club algo diferente? ¿Por qué el segundo título de un pequeño estudio español está en lo más alto de la lista de ventas de Steam para macOS? La respuesta está en su título, en la leyenda que da origen a esa maraña deliciosa que nos obliga a cuestionarnos a nosotros mismos en cada decisión. “Solo es un juego”, pero “barca, juego y camino, del extraño hacen amigo”, como bien recoge el refranero popular en su capítulo para juegos. Y este “amigo” es de los que hacen preguntas complicadas.

El juego se puede completar en unas cuatro horas, pero resultará complicado resistirse a explorar las consecuencias de algunas de las opciones que fueron descartadas en nuestro primer viaje. Esto no quiere decir que exista un gran número de líneas narrativas a desarrollar, pero sí que nos encontraremos con reacciones curiosas, fragmentos de información que enriquecen la historia o, simplemente, momentos muy cómicos.

Un pequeño estudio de Valencia, con un equipo estable que no supera las cinco personas y en el que “todos hacen de todo”, como comenta Jordi de Paco, fundador, programador, guionista, etc. de Deconstructeam. La crítica se ha deshecho en halagos hacia este delicioso The Red String Club, que también cuenta con el favor del público: como ya hemos dicho, se ha aupado a lo más alto de la lista de los más vendidos de Steam para MacOS. Deconstructeam ha conseguido todo esto desde la humildad y la honradez en la propuesta que entrega al jugador, desde la creatividad y el respeto a aquellos que opten por The Red String Club en busca de algo más que un entretenimiento ligero.

Compartir

Dejar comentario

Escriba su comentario
Escriba su nombre aquí