El Real Madrid agranda su historia ganando la decimotercera Champions

Sergio Ramos levanta la decimotercera Champions en Kiev | Reuters

Bale decide la final con un doblete, el primero con una espectacular chilena

El Real Madrid conquistó la decimotercera ‘Champions’ de su historia tras derrotar al Liverpool (3-1) en la final disputada en Kiev gracias a los goles de Karim Benzema y Gareth Bale, el gran protagonista este sábado con un doblete, el primero de ellos con una exquisita chilena que confirma el soberano dominio de los merengues en el ‘Viejo Continente’.

Ya son 13 y tres seguidas las Copas de Europa que ha ganado el equipo de Zidane: Milán, Cardiff y Kiev. El Real Madrid demostró una vez más que no juega finales, las gana. Los merengues fueron de menos a más y se agarraron a un sensacional Bale para marcar las diferencias. El galés marcó el gol más decisivo, el 2-1, y cerró la cuenta con un disparo desde la frontal del área.

Una de las claves de esta final fue la lesión de Salah, que cayó lesionado en el hombro izquierdo, tras una mala caida en un forcejeo con Sergio Ramos. Las lágrimas del egipcio se reprodujeron poco después en el rostro de Carvajal, cuyo llanto era el de un hombre que teme perderse más que la final, quién sabe si el Mundial. Le pasó en Milán, antes de la Eurocopa de Francia, y en Kiev, a pocos días de viajar a Rusia con la selección. El destino que tanto ama al Madrid es maldito para uno de los suyos.

Esta vez el protagonista fue Bale

La suerte no es suficiente para una final, no para una Champions en la que el Madrid ha superado sucesivamente a PSG, Juventus, Bayern y Liverpool. El Liverpool encontró el gol del empate a uno en una acción a balón parado. A Sergio Ramos le ganaron la partida y Mané, convertido en la mayor amenaza tras la marcha de Salah, se avanzó a Keylor en su coto.

Zidane puso en marcha al segundo plan, de reforzar el contragolpe. Isco no había tenido la brillantez, ni la acidez de Benzema, salvo en un disparo al larguero, por lo que fue el elegido para dejar su sitio a Bale. En un centro de Marcelo, el galés se elevó de espaldas y emuló la chilena de Cristiano en Turín. Puede que no tan perfecta esteticamente, pero bañada con el oro de una final, de un gol de victoria.

Bale se ha convertido en un jugador clave en los últimos partidos. El futuro, que parecía en entredicho, quizás no sea el mismo después de la expectacular acción que coronó con un segundo tanto donde sus mértios no fueron comparables a los deméritos de Karius. El triunfo de ningún rey merece un señalamiento semejante.

Enhorabuena a todos los madridistas que mañana recibiran en la Cibeles a este legendario grupo de jugadores, que están haciendo historia igualando al mítico Madrid de Di Stéfano.

Dejar comentario

Escriba su comentario
Escriba su nombre aquí