Cuadernos, el libro con más palabras de todas las culturas, no existe

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Cultura y Política y Economía

Cuadernos o Pensamientos, el libro con más palabras de todas las épocas no existe en el mundo cultural. Cuándo alguien ha construido-realizado una obra, que se titula Cuadernos o Pensamientos que consta de varios miles de páginas escritas, varios miles de dibujos-pinturas-hojas de libros de artista, y sus coetáneos, no les interesa nada de esa obra, esa obra, no existe o apenas  existe. Entonces quizás haya que hacerse una serie de autorreflexiones y meditaciones sobre dicha obra.

– Cuando esa obra, que es una unidad entre literatura, filosofía, arte plástico, es un intento de construir como “un gran edificio mental y conceptual filosófico-literario y artístico plástico”. Una especie de gran palacio-monasterio-catedral-ciudad mental-imaginaria. No es aceptada, ni por las elites culturales, o gran parte de ellas, ni por los gestores culturales o la industria cultural o gran parte de ella, sino que después de haber sido realizada a lo largo de casi cinco décadas, y haber sido enviada, de distintas formas y formatos y materializaciones, no a cientos, sino a miles y miles de interlocutores, de todos los oficios culturales, críticos, editores, directores de revistas, directores de museos, catedráticos, escritores, artistas, gestores de todos los mundos culturales y educativos, de la propia localidad, provincia, región, país-sociedad-Estado, de Europa, de América y etc.

Y al final, la obra es como si no existiese, no interesa, ni como totalidad, ni como partes o algunas de sus dimensiones, sean literarias, sean filosóficas, sean artes plásticas, etc.

– Cuándo esa obra, que en parte o en gran parte, ha sido autoeditada en ediciones muy modestas, sin afán de lucro, sin venta, y de ese modo, se ha ido enviando a miles, por no decir, docenas de miles de interlocutores, y la respuesta es siempre el silencio o casi siempre, el silencio. Ni se cita media página, salvo excepciones, en alguna revista de cultura o de literatura o de filosofía o de arte plástico.

Ni la dimensión plástica, sirve para incluirla en una antología o exposición colectiva, ni algunas de las miles de páginas, para una antología, incluir algo de ello, sea en una antología de literatura, de poesía, de filosofía, de teoría estética, de pintura, de…

– Cuando se hacen directorios a nivel provincial o regional, sean de filosofía o sean de literatura o sean de poesía o sean de autores plásticos, y esa obra o esta obra, no se incluye en ninguna de ellas. Sea porque no tenga suficiente calidad, sea por las razones que sean, pero si se incluyen según el directorio-archivo-diccionario a docenas o incluso varias docenas o cientos de autores de esa temática, según sea la selección del territorio o la antología o el directorio…

– Cuándo en su misma localidad de residencia, a esa obra, no se le permite realizar una exposición o presentación, o ambas cosas, al menos en estos últimos años, es decir, una exposición plástica, o y, al mismo tiempo una presentación de esta obra como totalidad, una pequeña conferencia, dónde se explique, diríamos esta especie de obra mental, de obra de arte total, de obra total, dónde en una unidad, aunque sea mental o imaginaria, se une, aspectos de lo literario-filosófico-plástico, como formando, cientos de habitaciones-estancias, dónde existen conceptos-ideas-cuestiones de filosofía-literatura-arte-diseño-teología-etc.

Esta obra-libro-título es una especie de Enciclopedia de creación-investigación, una enciclopedia asistemático, con cientos y miles de cuestiones-preguntas, con cientos-miles de datos-argumentos-razones-desarrollos… Una especie de Enciclopedia asistemática de creación e investigación, especialmente en los terrenos literarios-filosóficos-plásticos.

– Cuándo se envía, parte de dicha obra, la dimensión escrita, parte de la dimensión plástica en forma de fotografía, a cientos de bibliotecas, para que en un DVD, o en varios, se conserve algo del “material cultural producido”, durante décadas y décadas, para que exista una posibilidad de estudio y análisis y de conservación para el futuro. Y cuándo en la mayoría de casos, las bibliotecas y otras entidades culturales, solo dan como respuesta la nada-silencio.

Por lo cual, no sabemos, si en alguna o en algunas, en qué proporción querrán conservan un simple Dvd, con varios miles de páginas escritas, unos cientos de fotografías sobre pinturas-dibujos. Uno o varios Dvd, que apenas ocuparían espacio… Ediciones y autoediciones muy modestas, pero con los mínimos requisitos legales de edición-publicación.

– Cuándo una obra, como ésta, que ahora se titula Cuadernos o Pensamientos, no tienen ningún eco, no es que tenga que estar en el primer lugar, sino que esté como una más, aunque sea en el último lugar, como una obra más de literatura, como una obra más de filosofía, como una obra más de arte plástico, o como una obra más de la cultura y en la cultura, aunque sea la última, de filosofía-literatura-arte plástico. Una más, aunque sea en el último lugar. No como hasta ahora, después de décadas de construcción y de décadas de mostrarla-enseñarla, en la medida de lo posible. Si una obra así, independientemente de que no tenga suficiente calidad, ni suficiente innovación, ni suficiente creatividad, ni suficiente conceptualización, ni suficiente de nada. Pero una obra así, acaso no merece estar, aunque sea en el último lugar, de todas las producciones culturales-literarias-filosóficas-plásticas-etc., a nivel local-provincial-regional-nacional.

– Cuándo una obra así, que en su dimensión escrita, consta de cuarenta y seis tomos, cuarenta y seis mil páginas, veintidós millones de palabras, una de las tres obras más extensas en el número de palabras, de todos los tiempos y culturas y épocas y lenguas, de un solo autor, de un único título, no obras completas de un autor, no obras realizadas en colaboración por varios autores. Y en su dimensión plástica, al menos cien mil dibujos-pinturas-hojas de libros de artista y otros géneros, que están o deberían estar en colecciones públicas y privadas, si es que se conservan…

Si una obra así, no existe en el mundo de la cultura-educación, si a nadie o prácticamente a nadie le interesa. Si una obra así, incluso aunque sea la obra más mediocre del mundo, no tiene un pequeño lugar, en su localidad-comarca-provincia-región-país-cultura europea-occidental. Si una obra así, nadie se hace eco de ella, o casi nadie, independientemente de la originalidad-creatividad-esencialidad-esteticidad-verdad que tenga. Es que simplemente, esa obra, dónde ha surgido, en la sociedad dónde ha nacido, es que esa sociedad está herida de muerte.

Porque al final, esa obra, toma casi todo, de las tradiciones culturales, es decir, el autor, solo pone un uno por ciento, lo demás es de todas las culturas, épocas, tiempos y especialmente de la cultura occidental, y de la cultura de la Piel de Toro, y de la cultura europea que es el magma de dónde ha nacido-nutrido-alimentado-bebido-crecido-engordado… Por tanto, si es muy buena, el autor, no se debe engreír porque solo ha puesto un uno por ciento, lo demás es tomado de su ambiente-sociedad-cultura, si es muy mala, lo mismo, no debe deprimirse, porque solo ha puesto el autor-escribiente-recopilador, el uno por ciento…

– Cuándo una obra así, no existe, es invisible, como ahora dicen, cuándo no está, en ningún lugar o prácticamente en ningún lugar. Ustedes dirán que una obra así, no ha podido hacerse, y que este relato es un cuento-fantasía-irrealidad-metáfora-apólogo-imaginación… Pero lo lamentable, es que esta historia es verdad, y le dicen muchos o algunos al recopilador-autor, si estuviese escrita en bable o aragonés o catalán o inglés, o vasco o gallego, o alemán o francés, aunque tuviese la misma calidad, sería una obra, que harían alarde, sus coetáneos y ciudadanos y sus gestores culturales y su industria cultura. Harían alarde como un monumento de la Humanidad, independientemente de que sea mediocre. Cosa que por otro lado habría que demostrar que lo es…

– Cuándo una obra así, se hace-construye-materializa durante décadas, y todo a su alrededor son silencios, el autor-recopilador-escriba-escribano, se mira al espejo de la sociedad-cultura, y se dice para sí mismo, quizás solo me queden ya unos meses-años-lustros de existencia, pero no entiendo-comprendo nada, vivo en una sociedad-cultura que es totalmente irracional, hemos perdido el sentido común, la racionalidad, la moralidad mínima correcta, para valorar la misma realidad…, porque al final, una obra cultural, sea lo mismo la ciencia social o las humanidades o el arte o género que sea, es simplemente, un espejo, mejor o peor de lo que somos, como humanos, y de nuestros reflejos en la sociedad-cultura-naturaleza-Naturaleza-metafísica.

¿Si esto le ocurriese a una obra o a un autor, en una No-Democracia de un color o de otro, diríamos sin dudarlo, que es pura censura? ¿Pero si ocurre en una democracia, que es…?

¿No sería necesario crear un libro blanco a nivel local, comarcal, provincial, regional, nacional sobre la Cultura y la Gestión Cultural? ¿Teniendo en cuenta que la Cultura es un parámetro esencial hoy para el PIB? ¡Paz y pan y bien para todos y todas!

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