Cifuentes: “Los que pretendan romper España nos tendrán siempre enfrente”

La reforma de la Constitución “solo debería afrontarse sobre la base de varios requisitos previos y simultáneos”, el primero de ellos “la existencia de un consenso político suficiente”.

429
Celebración del 39 aniversario de la Constitución en la sede de la Comunidad de Madrid

  • En el 39 aniversario de la aprobación de la actual Carta Magna, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha asegurado que la Constitución Española abrió las puertas a “una España mejor” y sigue siendo “la mayor garantía de nuestro Estado de Derecho”.

La presidenta regional, Cristina Cifuentes, ha afirmado que la Constitución Española sigue siendo “la mayor garantía de nuestro Estado de Derecho” y ha defendido que su reforma “no puede ser un caballo de Troya para destruir España”. En su discurso en la recepción ofrecida en la Real Casa de Correos con motivo del 39 aniversario de la aprobación de la Carta Magna, la presidenta ha señalado que la Constitución d e 1978 vino “a poner fin a décadas de falta de libertad, a cerrar las heridas de una cruel guerra civil, a hacer que dejáramos de mirar el pasado inmediato con rencor y con dolor y a abrir las puertas de un futuro mejor y de una España mejor”.

Cristina Cifuentes

“En 1978 cambiamos dictadura por democracia, Estado unitario por Estado descentralizado, aislamiento internacional por apertura al mundo y caminamos hacia la libertad, la igualdad, y el pluralismo, abrimos las puertas de un nuevo destino colectivo, cimentado sobre la unidad de España y de los españoles ”, ha resumido, y “pese a todo – ha dicho – , lo cierto es que la Constitución Española conmemora su 39 aniversario fuertemente cuestionada por quienes la consideran una enemiga y pretenden acabar con ella”.

La Constitución “sigue siendo la mayor garantía de nuestro Estado de Derecho” porque  ha sido capaz de vencer los dos intentos de golpe de Estado que se perpetraron contra ella: en el Congreso de los Diputados en 1981 por parte de Tejero y en el Parlamento de Cataluña de la mano de Puigdemont hace solo unas semanas”, ha aseverado.

También, porque “ha sabido configurarse durante estos 39 años como la más eficaz protectora de unos derechos y libertades que nos han puesto a la altura de Europa y que ya son irrenunciables para todos nosotros” y porque “ha configurado un nuevo modelo territorial, con elevadísimos niveles de autogobierno en las distintas comunidades autónomas”.

Reforma con lealtad y sentido de estado

Cifuentes ha asegurado que “nada hubiera sido igual en España sin nuestra Constitución”, pese a lo cual “algunos están planteando ahora abordar su reforma, una reforma que es posible, y que la propia Constitución Española contempla en su Título décimo”, pero que “solo debería afrontarse, sobre la base de varios requisitos previos y simultáneos”.

En primer lugar, “la existencia de un consenso político suficiente sobre la necesidad de la reforma constitucional y los objetivos específicos que debería perseguir, porque la reforma no puede ser el inicio de un camino hacia ninguna parte”.

En segundo lugar, la concreción de “aquellos aspectos que, por constituir la esencia de la nación y de la propia Constitución, en ningún caso podrían ser objeto de reforma, y por tanto deberían permanecer inalterables y al margen del debate político, entre ellos la unidad de España, el carácter indisoluble de nuestra nación y la consideración del conjunto del pueblo español como depositario de la soberanía nacional. Por que la reforma – ha subrayado – no puede ser un caballo de Troya para destruir España”.

En tercer lugar, “sería necesario también que cualquier proceso de reforma se abordara con lealtad y sentido de Estado, en el mismo sentido de Estado con el que llevaron a cabo su redacción los constitucionalistas del 78, quienes dieron todo un ejemplo de cordura, pensando en España por encima de ideologías radicalmente opuestas”. “Solo con ese espíritu de reconciliación, lealtad y concordia pudo acometerse la elaboración del texto constitucional, y solo con ese mismo espíritu podrá abordarse cualquier modificación sustancial”, ha defendido la presidenta madrileña, que ha opinado que “la reforma no puede nacer del enfrentamiento ni alimentar la división, respondiendo a intereses espurios.

El fin primordial de la Constitución, de cualquier Constitución, es garantizar principios y derechos, pero también preservar la integridad y el espíritu de la Nación que constituyen su esencia, y que deben trascenderla; mantener la integridad, en definitiva, del cuerpo y del alma de la Nación, representada en un día tan solemne como hoy, por la bandera de España y la de todas las comunidades que la integran”, ha manifestado Cifuentes, que proclamó, para terminar su discurso, que “España no se toca, España no se rompe; y quienes pretendan hacerlo, con o sin reforma constitucional, nos tendrán siempre enfrente”.

Publicidadbanner-Montakit-750

Dejar comentario

Escriba su comentario
Escriba su nombre aquí