Atentado en Estocolmo, varios muertos y al menos ocho heridos

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Imagen del camión empotrado en un establecimiento de Estocolmo. Foto: La Vanguardia
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El terror se ha instalado este viernes en la capital sueca. Un camión se ha adentrado en una de las principales calles peatonales de Estocolmo, la conocida Drottninggatan, arrollando a una multitud y matando  al menos tres personas.

El País –           El vehículo, que había sido robado previamente, se ha empotrado contra la fachada de los grandes almacenes Åhléns. El primer ministro del país, Stefan Löfven, ha dicho en su cuenta de Twitter que todo indica a que se trata de un “atentado terrorista”. Por el momento no hay ningún detenido. La Policía ha acordonado todo el centro de la ciudad y ha difundido la imagen de un hombre encapuchado, con barba, pantalón azul oscuro y camiseta blanca que supuestamente está relacionado con el ataque.

“Estoy encerrada en la oficina y tengo mucho miedo”, relata por teléfono con voz temblorosa Hanna S., una mujer sueca de 31 años que trabaja justo en la misma calle donde el camión aceleró y comenzó su embestida generando el terror en la multitud que se suele congregar en este punto de la capital los viernes por la tarde. Se trata de una cuesta llena de cafés, terrazas y panaderías de diseño. “Estábamos trabajando y de repente oímos mucho ruido y gritos. Cuando nos asomamos por la ventana vimos marcas de neumáticos en el suelo y mucho caos. Un poco más tarde, un compañero vio una gran columna de humo” que procedía del impacto del camión contra el centro comercial. “Nos abalanzamos a mirar en Internet y al cabo de un rato nos enteramos de lo sucedido”, cuenta esta vecina.

Las imágenes de los primeros momentos del ataque difundidas por la edición digital del diario Aftonbladet son escalofriantes. Entre los gritos de los vecinos se intuye un camión moviéndose calle abajo a gran velocidad y levantando una gran polvareda en su camino. Los peatones se apartaban como podían y miraban incrédulos la terrible escena. En las imágenes se adivinan varias personas, quizás heridas, tiradas en el suelo. “Hay varios muertos y un gran número de heridos”, informan por teléfono los servicios de seguridad suecos. Los equipos de emergencia recibieron las primeras llamadas de alerta sobre el ataque a las 14.53, hora local. La Policía “está trabajando intensamente” para esclarecer lo sucedido, han declarado por teléfono los servicios de seguridad del país escandinavo.

El camión recorrió a media tarde varios cientos de metros de esta vía peatonal y acabó empotrado en una de las esquinas del centro comercial Åhléns. Se da la circunstancia que justo en los sótanos de dicho centro comercial se encuentra la estación de metro T-Centralen, auténtico nudo central de los transportes de la ciudad por el que pasan todas las líneas de metro y que además está conectada con la estación central de trenes. El servicio de metro y el de cercanías han sido suspendidos, según las autoridades del suburbano. Además, las fuerzas de seguridad han pedido a la población que se quede en sus casas y que no se acerquen al centro de la capital.

El camión, de una longitud considerable, que ha sido utilizado en el ataque terrorista pertenece a Spendrups, una conocida marca de cervezas. El vehículo fue robado por un individuo que sacó a empujones al conductor poco antes del ataque. En una rueda de prensa celebrada poco después de las 17:30 de la tarde, la Policía difundió la imagen de un hombre con barba y una sudadera cubriéndole la cabeza al que se está intentando localizar y para lo cual ha pedido la colaboración ciudadana. “No hemos establecido contacto con la persona o personas que conducían el camión. Y no sabemos si es un hecho aislado o forma parte de varios sucesos relacionados”, ha concluido la Policía.

Al filo de las 17:00 de la tarde, la zona central de Estocolmo seguía paralizada. “Por la ventana veo policías con chalecos antibalas y con cascos”, relata Hanna desde el lugar del suceso. “Cada vez que alguien sale de alguno de los hoteles u oficinas son obligados a regresar”. Durante toda la tarde, grupos de intervención de la Policía recorrían, fusil en mano, el laberíntico entramado de túneles que componen la estación central, que la evacuaban por completo. Un gran grupo de clientes que en ese momento se encontraban en las dependencias de la tienda, fue conminado a permanecer dentro del centro comercial a la espera de que se aclare la situación y se asegurase que el camión no contenía ninguna carga peligrosa.

Otro testigo del atentado, Dimitris, ha contado al diario local Aftonbladet que se encontraba en esta calle comercial cuando un camión “salió de la nada”. Vio al menos cómo dos personas eran atropelladas. “Corrí tanto como pude”, relató.

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