Adagios XVII de Juan de Portoplano

Reflexiones sobre los Adagios de Juan de Portoplano

Una frase o adagio tiene el fin, entre otros, en que usted, se enfrente a dichas palabras, pero tiene que examinar su pensar y sentir sobre ese tema. Para eso tiene que dedicar un tiempo a reflexionar, vaya en el metro, esté sentado en su sillón. Aquí tiene algunas saetas de reflexiones, sobre diversos temas.

– Creía que iba a entender el mundo y los humanos, han pasado las décadas y ya me he dado cuenta, que apenas los entiendo. Ciertamente, desde que comprendí, que los humanos, tienen dos grandes planos o dimensiones que se interrelacionan, uno el plano de la racionalidad y otro el de la irracionalidad, y que en general, la mayoría nos movemos o se mueven más por lo irracional que por lo racional. Desde que entiendo y comprendo esto, mi conocimiento de la realidad ha aumentado mucho. Me parece más lógico todo, aunque sea injusto, no verdadero, no cerito, erróneo, incluso malo en muchos sentidos. Pero el ser humano, tiene que conquistar lo irracional con lo racional, formar un combinado correcto. Pero eso lo hacen y consiguen pocos seres humanos.

– Es triste, ver y sentir y sufrir, que tantos tienen tan buenas palabras, y hechos y actos tan poco acordes con esas grandes palabras o ideales o conceptos. Y eso en todos los sitios, en las familias, en los individuos consigo mismo, en los niveles profesionales, en la sociedad…

– Distinguir entre una frase o idea o enunciado que está demostrado por el saber ortodoxo, y otro enunciado que solo es simplemente una opinión, o se quiere demostrar por un saber no ortodoxo. Distinguir entre ambos tipos de enunciados o frases o verdades, es esencial para no autoengañarse, porque al final, muchos males que vienen, te vienen a ti o a los demás, es por creer que algo es verdadero, cuándo solo es opinable, o creer que algo es opinable, cuándo es verdadero.

– No necesito que usted crea en las mismas cosas que yo, para yo sentirme más seguro de mi mismo y de los que pienso o siento, solo necesito intentar creer y demostrar lo que creo, en la mayor medida posible. Si usted también lo cree y encuentra nuevas razones, mejor para usted, mejor para mi mismo…

– Todo cambia, incluso las ideas y los conceptos a lo largo de los siglos y milenios. La cuestión es dejar y seguir creyendo los que son verdaderos y demostrados, e ir cambiando hacia nuevos conceptos más verdaderos.

– Hay que conocer las heridas profundas que cada uno lleva, sean traumas o no, primero conocerlos y segundo entenderlos, y en tercer lugar, intentar curarlos. Porque si no los hace seguirán fluyendo y manando durante décadas, y al final, te causarás más daño a ti mismo, posiblemente otros traumas, y seguramente, crees nuevos traumas a otras personas, cercanas o más lejanas.

– No te engañes, puedes soportar bien o mal, que tu hermano sea mejor que tú, tenga una moral más estricta, o que tenga más estudios o más cultura, pero eso, eso no puedes soportarlo en tu suegro o suegra, en tu yerno o nuera, en tu cuñado o cuñada, en tu compañero de trabajo o en cualquier otra persona que tengas relación. Pero cómo no vas a decir, la verdad de la realidad, de esa postura psicológico social, si es que la sabes, ya te inventarás algo, ya aprovecharás algo, para separar y distanciarte de esa persona, ya buscarás algún motivo, o crearás una situación… No te engañes, al menos, sé y ten el valor de mirarte al espejo antes de finalizar tu vida. Y, todo lo que has sembrado, de cizaña, al menos, no produzca tanto fruto negativo…

– No deseo, que usted pierda su tiempo, al leer mis palabras y mis artículos, intento ofrecerle, no solo mi opinión, sino carne y pescado y helados y frutas, para que al menos, pueda usted rumiar y seguir pensando, y perfeccionarse en ese tema.

– Usted y yo, todo el mundo, tiene un esquema conceptual, en este sistema ya tiene unas concepciones de todo y sobre todo, si una nueva idea o dato o concepto o argumento, entra en armonía con su sistema, lo acepta como verdadero y lo cree, si no entra en su esquema anterior conceptual y psicológico, lo rechaza. Así funciona su mente, así también la mía. Pero yo al saberlo, intento, analizar el hecho y el argumento, fuera de mi esquema previo, sino confrontándolo con la realidad del tema en concreto, así percibo si es más o menos cierto.- Como Agustín de Hipona, decía, me gustaría leer y estudiar más, cosas nuevas y concepciones nuevas, pero si lo hago en demasía, no puedo ir perfilando diríamos el esfuerzo de décadas, ir cerrando partes o al menos intentándolo.

– Si usted cree que una frase que expreso, estoy en el error, no me critiquen agriamente, tenga misericordia y piedad de mi, que en un tema estoy en el error, y por estar en el error, me traerá consecuencias negativas, es como si pienso que no es necesario lavarme la cara durante un año, no me critique agria y negativamente, sino intente enseñarme y darme razones, para así no enfermar. Gracias.

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